Una bitácora que recoge mi reflexión y el proceso de construcción de mi identidad digital y mi entorno personal de aprendizaje (PLE) para el desarrollo profesional docente.
En el marco de los cursos de INTEF https://mooc.educalab.es/ una interesante propuesta que nos permite interactuar con otros docentes y analizar el potencial de PLE para el desarrollo como educadores, y nuestra capacidad colaborativa para crear proyectos desde las comunidades de aprendizaje permanente.
En los museos, los curadores de arte son profesionales que asesoran a los expositores sobre cómo presentar, preservar y valorar sus creaciones, para mejorar la experiencia del público con la obra.
La curación de contenidos en la web es el proceso de buscar, filtrar, analizar, elaborar y difundir la información interesante para nuestros receptores.
¿Por qué curar contenidos?
Obviamente, la infoxicacion es una buena razón para curar contenidos. La abundancia de información y fuentes en internet se vuelve un verdadero problema cuando nos disponemos a investigar sobre un tema. Hay tanta, pero tanta información que a veces nos resulta difícil distinguir lo realmente valioso, de lo que no lo es. Pensemos que buscadores como Google, solamente registran un 5% de los sitios web existentes y además el volumen de publicación de contenidos crece día a día.
La curación como "proceso" genera un nuevo conocimiento. Conjuntamente con la elaboración y la difusión de la información, dejamos nuestra huella digital en la web.
¿Quiénes son curadores de contenidos?
La curación de contenidos es una competencia que todos deberíamos desarrollar. Todos somos curadores de contenidos. Diariamente, cuando leemos información que nos parece relevante, inmediatamente la compartimos con algún contacto que creemos que le puede interesar o bien, en las redes sociales. Pero como he expresado antes, el curador de contenidos es mucho más que "compartir", "retwittear" o "copiar y pegar". El proceso de elaboración, exige de nosotros un análisis previo para poder valorar esa unidad de información. La crítica, la valoración y nuestra opinión, forman parte enriquecedora de nuestra curación de contenidos.
Desde la perspectiva docente, es fundamental entrenar a nuestros alumnos en esta práctica. Específicamente en Lengua, no sólo estaríamos trabajando con ellos las capacidades de comprensión del discurso sino también la de producción escrita.
Para curar contenidos tenemos a nuestra disposición diferentes servicios. Particularmente he elegido Scoop.it por que es práctico, intuitivo y es masivo. Pero también están Dipity, Storify o Mailchimp.
En la actualidad existen una amplia variedad de herramientas para curar contenidos. Algunas se enfocan al contenido visual como Pinterest, otras al contenido de texto como Paper.ly
Cuando era muy pequeña, mi abuela Purita me contaba historias. Cuentos, leyendas, mitos y todo lo que su maravillosa ternura pudiera regalarme en esas tardes de verano, en el patio de su casa.
Cuando aprendí a leer, todas las semanas íbamos a "La Rosa", una antigua y pequeña librería del barrio, atendida por don Alejandro. Ese lugar emanaba una mezcla de aromas inconfundibles: madera, papel nuevo y plastilina. Recuerdo que Purita me invitaba diciendo: "Elegí un libro".
Frente a mi estaban las repisas llenas, repletas, colmadas. La colección Robin Hood, tal vez por su color llamativo y sus tapas duras, era m favorita. Mi mirada se detenía una y otra vez en los títulos y en los dibujos de las portadas. Toda una serie de volúmenes que editaban clásicos de la literatura universal, de brillante amarillo que me atraía como abeja a la miel. Y siempre salíamos de allí con un libro nuevo.
Mi pequeña historia personal, no es otra que la historia del relato tradicional universal.
Desde tiempos inmemoriales, cuando todavía no existía la escritura, los hombres han contado historias, y las han transmitido oralmente, guardando en cada una de ellas las enseñanzas y la herencia cultural de los pueblos.
La historia siguió su curso y los relatos pasaron de generación en generación hasta que fueron recopilados y conservados por escrito.
Pero siempre hubo un relato, alguien que lo contó y alguien que lo escuchó.
Es un ciclo interminable en el cual cada uno de nosotros ha ocupado un lugar u otro.
Somos herederos de relatos.
"La niña de los cuentos", novela de L. M. Montgomery, fue una de las elecciones en mi temprana adolescencia. Su protagonista es Sara Stanley, una niña de 14 años, que vive con sus tíos en la Isla del Príncipe Eduardo y tiene un talento especial:
nadie cuenta historias como ella.
El narrador describe así su primer encuentro: "Si las voces tuvieran un color, su voz sería un arco iris. Hacía vivir las palabras que pronunciaba. Cualquier cosa que dijese se transformaba en una entidad viviente y no quedaba en una mera declaración verbal. Félix y yo éramos demasiado jóvenes para comprender o analizar la impresión que nos hacía, pero instantáneamente sentimos ante su saludo, que "era" un buen día -un día sorprendentemente bueno-, la mejor mañana que se había iluminado en el más excelente de los mundos".
Sara no solamente crea historias, también relata las que ha recopilado de los habitantes de Avonlea, así en la obra, se va construyendo todo un universo de relatos fantásticos y realistas. Todo un universo cultural.
La fortuna y la vocación me llevaron a convertirme en docente de Lengua y Literatura, y así tomé mi lugar en este círculo eterno de relatos universales.
Por eso cuando desde la plataforma de MOOCeducalab nos propusieron los temas para la 4º semana, no dudé en elegir "Storytelling", y casi inmediatamente abrí un grupo en Facebook y uno en Diigo.
Lo que sucedió después fue mágico, como en los cuentos.
Comenzaron a llegar 53 docentes de todas las latitudes y comenzamos a crear nuestra propia comunidad de aprendizaje. Todos a su tiempo, todos colaborando, todos aprendiendo y todos creciendo.
Creamos nuestro MURO colaborativo en Padlet en donde íbamos posteando nuestras impresiones, síntesis y material más relevante de la investigación.
Luego de una larga búsqueda, los perfiles elegidos entre los montones que he leído, son:
The Story Girl. Su autora, Jennifer Ramsay, es una pintora y cuentacuentos escocesa residente en España. Sus obras y cuentos están centrados en la Naturaleza y su conexión con los seres humanos. Su preocupación se centra en los problemas ambientales y sociales que sufre nuestro planeta. Ella cree en la siembra de relatos universales, en la creencia que a través de la sabiduría ancestral, la esperanza renacerá y crecerá una nueva conciencia de vida en armonía con todos los seres vivos de la tierra.
Es un sitio que se asocia a organizaciones de todo el mundo para desarrollar programas de apoyo a las personas para que puedan redescubrir cómo escuchar a los demás y compartir historias en primera persona. Los procesos de grupo y las historias que surgen son instrumentos eficaces para el cambio en un medio tecnológico.
Si bien La fundación para una vida mejor, no se especializa en storytelling, la difusión de valores sociales y humanos lo realiza a través de imágenes y videos que relatan pequeñas historias cotidianas.
La fundación sostiene que "...independientemente de dónde vivamos, vivimos según valores. Éstos valen más, cuando los transmitimos."
Es un lugar que ofrece gratuitamente material multimedia a escuelas, canales de TV, radios o cualquier lugar en dónde desee utilizarse.
Todos los spots son conmovedores. Creo que éste es mi favorito:
Para finalizar, quiero compartir mi proyecto "Herederos de Relatos".
Los grupos involucrados son los 3º años del Colegio Secundario Sagrado Corazón de Rosario y está articulado con los alumnos del Pre-escolar del Nivel Inicial del mismo colegio. Desde el año 2010 lo estoy implementando con todo éxito.
Objetivos generales del proyecto.
Que los alumnos
Valoren la oralidad como medio de transmisión cultural.
Disfruten de la escucha de relatos tradicionales y valoren la enriquecedora herencia que poseen.
Interpreten el mensaje que se revela en cada cuento.
Identifiquen los elementos que reflejan la crítica de la sociedad en los relatos.
Se sientan responsables de la palabra que han heredado de sus mayores y se comprometan transmitiéndola a las generaciones más jóvenes.
Los ejes temáticos trabajados:
El origen del cuento. Características del cuento tradicional. La tradición oriental. La tradición occidental. La sociedad medieval. Las enseñanzas en las fábulas de Esopo. La crítica social. El cuento maravilloso.
Este proyecto tiene varias etapas:
Los alumnos estudian los ejes temáticos.
Investigamos en la web y leemos relatos tradicionales. Los analizamos.
Los chicos se reunen en equipos. Realizan la selección del material y buscan un modo de contar a los alumnos de Pre-escolar el texto elegido. (títeres, canciones, dramatización, etc.)
Las maestras de Pre-escolar visitan la escuela Secundaria y nos cuentan cuentos.
En el patio del colegio secundario, nos encontramos alrededor de 200 alumnos de los 3ros años y de Pre-escolar, para volver a deleitarnos con los cuentos tradicionales y compartir una merienda juntos.
Finalmente subimos las valoraciones al blog del colegio junto con una presentación del evento.
A través de todo lo trabajado en el curso de Entornos Personales de Aprendizaje, voy a integrar un nuevo estadio en el proyecto. Vamos a dejar nuestra huella digital en relatos contados a través de las herramientas multimedia a nuestro servicio para contar nuestros relatos al mundo.
Hoy recuerdo con ternura a Purita, a Sara Stanley, a la joven que fui alguna vez, y desearía que mi voz fuera un arco iris y que mis palabras se convirtiesen en una entidad viviente para ocupar mi lugar en el ciclo eterno de los relatos.
El primer paso es elegir una buena plataforma en la que podamos
unificar las fuentes y las lecturas. Yo
suelo usar Delicious y Diigo. He descubierto que a través de Feedly
recibo las actualizaciones fuentes diferentes de comunicación y
tecnología, que puedo consultar desde cualquier dispositivo con
conexión a internet.
Desde Facebook también
accedo a la información. Cabe señalar que en Argentina, ésta es la
red social más difundida. Yo suelo utilizarla para concentrar las
actividades de los estudiantes desde el hogar.
Twitter
es la otra gran herramienta con la que accedo a la información.
Recientemente descubierta por mi parte, y subiendo poco a poco, mi
timelineestá salpicada de grandes y pequeñas historias, e
intento consultar Twitter tan a menudo como puedo, gestionándolo con
otra gran herramienta: TweetDeck
En cualquiera de los casos, es necesaria una manera de poder
guardar y recopilar aquello que me interese conservar y Evernote
se ha convertido en la aplicación de referencia donde archivo todo
lo que leo y considero que puede ser de interés.
Compartir y archivar la información.
El siguiente paso es compartir esa información que
he considerado de interés. Para eso, utilizo Hootsuite,
que me permite con apenas dos o tres clics, programar contenidos y
enlaces que considere interesantes para los seguidores del blog en
redes sociales.
Tanto Evernote como Feedly, Delicious o Diigo, me sirven
como archivos para todo aquello que quiero conservar.
Con todas estas herramientas puedo decir que me mantengo informada
y que controlo todo lo que leo, clasificando, compartiendo y
archivando la información.
Según Salinas “El nuevo rol del docente también cambia en un
ambiente rico en TIC. El profesor deja de ser fuente de todo
conocimiento y pasa a actuar de guía de alumnos para facilitarles el
uso de recursos y herramientas que necesitan para explorar y elaborar
nuevo conocimiento y destrezas, pasa a actuar como gestor de la
pléyade de recursos de aprendizaje y a acentuar su papel de
orientador y mediador”
“Guiar a los alumnos en el uso de las bases de información y
conocimiento así como proporcionar acceso a los mismos para usar sus
propios recursos.
Potenciar que los alumnos se vuelvan activos en el proceso de
aprendizaje autodirigido, explotando las posibilidades comunicativas
de las redes como sistemas de acceso a recursos de aprendizaje.
Asesorar y gestionar el ambiente de aprendizaje en el que los
alumnos están gestionando estos recursos.
Acceso fluido al trabajo del estudiante en consistencia con la
filosofía de las estrategias de aprendizaje empleadas.”
- Según Goodyear:
Facilitador del proceso de enseñanza
Consejero/Orientador
Diseñador
Asesor
Investigador
Facilitador de contenidos
Tecnológico
Administrador/Organizador
Al respecto, he encontrado muy interesante el método llamado
“flipped classroom” o “clase invertida” en el cual se
invierten los modelos tradicionales de enseñanza, dando
instrucciones online, fuera de clase y trasladando los deberes dentro
de la clase.
En el nuevo modelo el profesor permanece a un lado
ejerciendo como guía y mientras que los alumnos trabajan en la
clase. El modelo requiere que los alumnos vean los videos online en
casa, en su propio espacio, en constante comunicación con otros
alumnos y profesores mediante debates online. Es en la clase en donde
los conceptos se afianzan con la ayuda del profesor.
La tecnología
y las actividades de aprendizaje son dos componentes clave de este
nuevo modelo. Ambos influencian el entorno de aprendizaje del
estudiante de manera fundamental.
Así los estudiantes reciben un feedback instantáneo ya que los
profesores tienen más tiempo para ayudar a los estudiantes y
explicar los conceptos mas difíciles. Además los estudiantes no se
sienten tan frustrados ya que trabajar en clase minimiza este
problema. Los profesores revisan los conceptos que los estudiantes no
comprenden ya que resuelven las cuestiones que plantean de forma
individual y una vez en clase apoyan a los alumnos que no tengan
acceso a internet o carezcan de la ayuda de sus padres en casa.
Internet, como un mar inconmensurable y en constante crecimiento,
nos ofrece una variedad de información que muchas veces puede
parecernos abrumadora.
Esta sobrecarga informativa, como la llama Alvin
Toffler en Future
Shock (1970) se nos expresa como la dificultad para gestionar
frente a la abundancia de datos en la web.
Umberto Eco,
escritor y semiólogo italiano, se muestra crítico al hablar sobre
la sobreabundancia de información en internet. En una entrevista
realizada por la revista brasileña Época,
expresa: “Todo nace en internet sin jerarquía. La inmensa cantidad
de cosas que circula es peor que la falta de información. El exceso
de información, provoca amnesia. La información abusiva hace mal.
Cuando no nos acordamos lo que aprendemos, quedamos parecidos a los
animales.”
De esta forma, Eco, aconseja: “Sería necesario crear una teoría
del filtro, una disciplina práctica, basada en la experiencia
cotidiana con Internet. Es una sugerencia a las universidades,
elaborar una teoría para el filtro del conocimiento, conocer es
saber separar “
El escritor propone un abordaje académico a esta necesidad de
“aprender a seleccionar”.
Su preocupación sobre el carácter y la calidad de la información
contenida en internet no es nueva, como tampoco lo es una “teoría
de filtro” . La invención de internet significó indudablemente
una explosión de información y un verdadero reto para la selección
entre la buena y la mala información.
La solución propuesta por los educadores hace ya algunos años,
es la capacitación masiva de los individuos en el manejo crítico de
la información. La alfabetización digital proporciona las
herramientas para discriminar entre lo importante y lo accesorio.
Contribuye dentro de la totalidad de la educación a lo que afirma
Umberto Eco, cuando dice que la función de la memoria cultural no es
solo conservar, sino también filtrar.
Frente a nosotros están los filtros básicos: operadores para
refinar las búsquedas que hacemos a través de motores como Google y
su búsqueda avanzada.
La construcción de nuestra Red de Aprendizaje es fundamental
también para ayudarnos a enfrentarnos a la sobreabundancia
informativa. Algo fácil de gestionar a través de las listas en
Twitter.
Los canales
RSS que ofrecen la mayoría de sitios web, especialmente todos
los sistemas gestores de blogs, también nos facilitan el trabajo de
seguir los contenidos de aquellos autores o espacios que más nos
interesan.
Para compartir y socializar toda esa información disponemos de
muchas opciones gratuitas que nos permiten hacer este trabajo de
etiquetado social de manera muy sencilla y para cualquier tipo de
contenido digital, como por ejemplo Delicious o
Diigo. Mediante
estas herramientas trasladamos a la web y los convertimos en
‘marcadores
sociales’, sustituyendo el sistema de clasificación
tradicional de carpetas y subcarpetas, por la clasificación
mediante etiquetas.
Así, cuando se educar a un individuo, dotándolo de criterios
para evaluar el carácter y naturaleza de la información, éste
estará en posición de seleccionarla. El resultado contribuirá
positivamente a su acervo de conocimiento y a su desarrollo
intelectual.
Uno de los recursos más eficaces para poder gestionar grandes volúmenes de información. es usar los canales de suscripción RSS disponibles en la mayor parte de canales de contenidos de la Red.
Hay diversas herramientas gratuitas para suscribirse a canales RSS. Feedly, es un servicio que ha desarrollado su propio motor a partir del de Google Reader, y que permite suscribirse y seguir todas las novedades de nuestros canales de contenidos favoritos.
Una vez abierta la cuenta en Feedly se puede empezar a añadir los blogs y webs favoritas, suscribiéndose a los canales RSS. En Feedly se pueden organizar las suscripciones por carpetas según temáticas. En la pestaña de Recursos de Ayuda hay más información y trucos para gestionar la cuenta de Feedly.
Diigo es uno de los servicios de marcadores sociales más importantes para compartir recursos. Nos permite crear grupos y poner en común nuestros descubrimientos.
El aprendiz se apropia de sus procesos de aprendizaje formal, no formal y especialmente informal a través de la apropiación de tecnologías, canales de información y comunicación y otros recursos digitales, estos son procesos profundamente sociales.
Las distintas experiencias de aprendizaje en red, o de aprendizaje mediado por las tecnologías, no han hecho sino confirmar las distintas corrientes epistemológicas alineadas con el aprendizaje cooperativo, entendido éste, en palabras de Cristóbal Suárez, como la “participación dinámica y recíproca de los que, estando en situaciones semejantes de expectativa sobre el aprendizaje, comparten y resuelven tareas a partir de la negociación en torno a una finalidad educativa planeada en conjunto”.
El aprendizaje es producto del encuentro de pares, un encuentro que genera un compromiso para alcanzar metas compartidas, un proceso integrador, no excluyente, de las oportunidades que se pueden generar durante el mismo.
Y desde esta perspectiva social del aprendizaje es la parte relativa a las redes de personas, y las herramientas que nos permiten trabajar y aprender con otros, las que adquieren una mayor relevancia en el más o menos complejo entramado de artefactos que conforman nuestro Entorno Personal de Aprendizaje.
REDES PERSONALES DE APRENDIZAJE
Así pues, desde el concepto de Entorno Personal de Aprendizaje llegamos a otro concepto, el de Red Personal de Aprendizaje, si bien no se trata de un concepto nacido del ámbito tecnológico o del corpus teórico del conectivismo, una propuesta teórica sobre el aprendizaje relativamente reciente. En 1998 un experto en formación corporativa publicaba un artículo en el que destacaba la importancia, dentro del proceso de aprendizaje, de construir una red personal de aprendizaje, esto es, “un grupo de personas que puedan orientarte, señalarte oportunidades de aprendizaje, resolver tus dudas y, en definitiva, compartir contigo su conocimiento y experiencia”.
Actualmente la novedad frente a la idea de Red de Aprendizaje de aquel entonces es la posibilidad, casi ilimitada, de conectar con profesionales de cualquier lugar del mundo, conocer sus experiencias y compartir nuestros proyectos e ideas con ellos. Según Stephen Downes El conocimiento es un estado de la red, el aprendizaje es la creación de una red” [cita original].
En este sentido podemos considerar los servicios de redes sociales como un recurso clave para construir nuestra Red Personal de Aprendizaje. Sin embargo ser un docente conectado no es simplemente tener perfil en algunas redes sociales y, si acaso, interactuar ocasionalmente. El docente conectado debe aspirar a algo más que seguir a otros y consumir recursos, debe posicionarse en su red como un nodo fundamental para conectar docentes entre sí y docentes con contenidos relevantes.
Ser parte de la Red de Aprendizaje de otra persona supone no sólo compartir nuestro conocimiento a través de distintos canales y mediante diferentes contenidos digitales, sino también desarrollar una serie de competencias actitudinales en el uso de las Redes que den como resultado un cierto nivel de compromiso por parte de otros usuarios. Por eso hemos llamado a esta unidad ‘De docentes conectados a docentes en-red(ados)’.
El concepto de comunidad virtual se sitúa en el foco de nuestro interés, no sólo en nuestra dimensión de aprendices permanentes sino también desde nuestro rol de docentes, y por tanto de facilitadores de experiencias de aprendizaje para nuestro alumnado, donde el espacio para lo digital y para el aprendizaje cooperativo en red debe ser cada vez mayor.
Pero, ¿qué es exactamente una Comunidad Virtual?
Se le atribuye a Howard Rheingold la definición de Comunidad Virtual en su libro del mismo título (The Virtual Community), un término que acuñó tras su experiencia personal en The Well, una de las más antiguas e influyente comunidades virtuales aún en activo.
Según Rheingold, una Comunidad Virtual es una “agregación social que emerge de la red cuando un número suficiente de personas entablan conversaciones públicas durante un tiempo lo suficientemente largo, y con suficiente sentimiento humano, para formar redes de relaciones personales en el ciberespacio”.
Sin duda esta definición nos da una pista sobre esas actitudes y usos que debemos adoptar para dejar de ser simplemente docentes conectados y pasar a ser docentes en-red(ados), y tiene que ver con la conversación, una conversación que suene humana, como dice el Manifiesto Cluetrain.
Los Entornos Personales de Aprendizaje (PLE, por sus siglas en inglés de
Personal Learning Environment) son sistemas que ayudan a tomar el control y
gestión del propio aprendizaje.
Un PLE puede estar compuesto de uno o varios subsistemas: puede tratarse de una
aplicación de escritorio o bien estar compuestos por uno o más servicios en la
Web.
¿Por qué un PLE?
Porque estamos sometidos a importantes procesos de cambios y es necesario
adaptarse a los mismos. Jordi Adell nos plantea que un PLE tiene tres
características:
Cada
alumno se fija sus propios objetivos de aprendizaje.
No
hay evaluaciones, ni títulos; no hay una estructura formal.
Posibilidad
que nos brinda internet para disponer de un conjunto de herramientas y
recursos gratuitos para compartir y aprender a través de ellos.
Un PLE nos permite:
Aprender
más sobre TIC y sobre cualquier otro tema que nos interese, y además
hacerlo al ritmo que se adapte a nuestras necesidades,
desarrollar
nuestra competencia y seguir aprendiendo a lo largo de toda la vida,
participar
en redes sociales profesionales y en comunidades prácticas,
convertirnos
en consumidores y productores de conocimiento libre y abierto,
pero
sobre todo hacer amigos, conocer gente y divertirnos.